COVID19 en familia: lo negativo y positivo, veamos el pasado

13 de Abril 2020

El Gobierno de Guatemala según sus organismos oficiales indica que aumentó la violencia intrafamiliar, y por ende invita a todos(as) los afectados(as) a reportar las situaciones a las autoridades competentes. Esta publicación forma parte de la serie: Cómo ayudar durante la pandemia COVID19 en Guatemala.
COVID19 en familia: lo negativo y positivo, veamos el pasado
En muchos casos no sorprende que el permanecer en casa, en familia y con presiones económicas y preocupación social con problemas pasados, aumente el estrés y situaciones negativas. En otros casos sí sorprende porque aparentemente dichas familias vivían bien. Pero si se analizan los factores vale la pena replantearse la vida en familia en Guatemala. 

  • Innumerables familias viven en casas que requieren mantenimiento urgente.
  • Muchas casas permanecían vacías de día, y bajo el sol son simplemente inhabitables. En verano empeora.
  • Incontables parejas con o sin hijos basan sus relaciones en que los abuelos cuidaran a los niños.
  • Usualmente se subestima la labor de las maestras y maestros, al estar en casa los padres han tenido que absorber las tareas académicas a distancia.
  • No hay que confundir socializar y vacaciones con EVADIR las interacciones familiares, algo que en Guatemala es muy común, y fácilmente empeora con el internet ilimitado, dispositivos electrónicos y redes sociales.
  • Jefes y trabajadores tóxicos deben ahora permanecer en casa con sus familias, probablemente intoxicándolos.
  • Se comprende el tema económico y la posible inestabilidad laboral por la pandemia y distanciamiento social, pero también es momento de ver con honestidad y humildad los factores negativos de las familias guatemaltecas.

Consecuencias, ¿positivas?

Las hay, y de hecho ya las vivimos en el pasado, vale la pena recordar esas épocas en que los guatemaltecos permanecieron en sus casas cambiando su estilo de vida. Fue tan positivo que llegó a las noticias. El distanciamiento social puede significar un refuerzo entre las relaciones interfamiliares. Hubo una época en Guatemala donde los movimientos sísmicos afectaron el servicio eléctrico provocando apagones constantes. Varios éramos estudiantes de colegio/escuela en ése entonces, algunos fuimos enviados de vuelta a casa con tareas y se cancelaron varios días de estudio.

Noches de apagones

En resumen, esa época recuerdo significó casi de forma estable uno que otro movimiento sísmico entre 18:00 y 20:00, y apagones constantes, algunos programados. Durante esa época:
  • Cenábamos todos juntos
  • No se veía televisión
  • Se hacían tareas con lámparas o con la luz de las velas
  • Se escuchaba música en la radio
  • Se incrementó la lectura (por tareas impuestas o por afición)
  • Los núcleos familiares comenzaron a interactuar más y más, la socialización familiar mejoró.
Los días que asistíamos a estudiar se volvió frecuente que cada amigo(a) contaba alguna historia o aventura que sus papás les habían compartido, seguida por un “y yo no sabía, nunca me lo imaginé”. Fue una época donde muchos por fin se recordaron que tenían abuelos, abundaron las historias de cómo fue la vida durante los terremotos y cómo afectó a las familias que intentaron encontrar humor ante los cambios.  Esta publicación forma parte de la serie: Cómo afecta el COVID19 a Guatemala.

Y salió en las noticias

Primero se habló en la radio, incluso los locutores comentaban historias donde la fuente eran precisamente sus papás o abuelos. Y finalmente salió un artículo publicado en Prensa Libre hablando de los cambios positivos sucediendo en las familias, todo debido a suspensión de días de estudio, no poder salir de noche, y la falta de electricidad en las casas.

COVID19 + internet = ¿aislamiento negativo?

Guatemala ya vivió épocas de apagones y falta de electricidad que se tradujo en mejor socialización entre núcleos familiares. No es exactamente la misma situación, es claro. Al presente existen laptops y teléfonos celulares con acceso a internet, música, video, etc. y los resultados son muy diferentes.

Estadísticas mundiales reportan un repunte en el uso de teléfono celular, internet, redes sociales y una aplastante cantidad de memes (imágenes con propósito cómico) sobre el COVID19.  


Es simplemente natural preguntarse si esta situación nacional/mundial, cuestiona qué tan sanas son las relaciones entre las familias ya establecidas. 

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