Cómo saber si alguien de verdad necesita ayuda

13 de Abril 2020

No existe forma fácil para determinar quiénes necesitan ayuda y quiénes no. Posiblemente varias personas te soliciten apoyo y no sepas qué hacer. Al no conocerlas puede ser absolutamente imposible detectar quiénes viven en realidades de pobreza y quiénes simplemente buscan aprovecharse, o si al darle ayuda a unos ignoraste injustamente a otros que lo necesitaban más. No te sientas mal, puede que al final seas tú quien de verdad necesita ayuda, quizá más que quienes te la piden. Si no puedes ayudar: no lo hagas y no te sientas mal. Esta publicación forma parte de la serie: Cómo ayudar durante la pandemia COVID19 en Guatemala.
Cómo saber si alguien de verdad necesita ayuda
Quizá no lo sepas o es una realidad muy dura para aceptar, pero existen familias pobres que tienen mejor televisión que tú, padres que se sacrifican diariamente pero con hijos que gastan más en saldo para internet que tú y viven como consentidos comiendo carne más seguido que tú.
Recuerda que la ayuda irresponsable no es ayuda.

Procedimientos normales

En centros de ayuda con personal capacitado usualmente se sigue una investigación socioeconómica previa a la autorización de la entrega de ayuda. Esto no es posible para personas comunes como nosotros ni hay tiempo para estos procedimientos. Sigue los principios básicos que aunque no te gusten o te parezcan duros y fríos, tienen una razón de ser muy justificada:

  • Evita dar dinero en efectivo. Es tu elección, sin embargo esto es comúnmente evitado porque no se sabe en qué lo puedan utilizar, hay casos que recurren a bebidas alcohólicas, o utilizarlo en gasolina para hacer “mandados” cuando en realidad pueden comprar todo caminando y al final se lo acaban en un viaje. Existen personas que harán terribles compras en productos erróneos, y casos donde los esposos(as) o amantes les quitarán el dinero en efectivo, ni qué mencionar quienes usan el dinero para comprar saldo telefónico cuando no es una emergencia en sus realidades. Así como tú con trabajo y recursos conoces a personas que también tienen trabajo y recursos PERO QUE LOS MALGASTAN, así también existen personas en todas las clases sociales, incluso en pobreza.

  • Evita crear un vínculo de contacto directo. Por duro que te pueda sonar, evita crear un vínculo permanente con las personas que no conoces pero decides ayudar. Esto es común en trabajo social: evitar que tengan formas de comunicación directa contigo como teléfonos o correo para pedirte más ayuda, pues usualmente en números, muchas personas terminan contando historias muy negativas sin progreso para obtener más ayuda. Si decides ayudar es tu elección, cómo lo hagas también es tu elección, pero procura hacerlo responsablemente. 

  • Evita el vínculo emocional. Por duro que te parezca, es común en labores de ayuda social que ciertas personas busquen crear una conexión emocional negativa contando historias terribles y tristes, mismas que impactan tremendamente en tu estado psicológico y emocional, muchas veces sintiéndote obligado(a) a dar más, o hasta culpable por tener una vida diferente. En general, en la mayoría de casos son exactamente las emociones las que motivan a las personas a ayudar. Ten cuidado. Quizá te resulte difícil creerlo pero en centros de trabajo social, el distanciamiento emocional es una medida prudente, parte del trabajo diario para poder mantener una vida sana y continuar con las labores de forma profesional.

¿Entonces a quién ayudo?

Sugerimos que dirijas tu ayuda primero a personas que sí conoces, que forman parte de tu círculo social pero insistimos: que sí conozcas cómo viven y te conste que necesitan ayuda. Comienza por ahí.

  • Ayuda a personas de la tercera edad en situaciones vulnerables. Esto cubre a quienes no tienen dónde vivir o realizan trabajos ambulantes como vender helados, galletas o dulces.
  • Otra línea de acción es entregar ayuda a quienes están afuera realizando labores de riesgo como militares, policías, bomberos, y trabajadores de salud. Te aseguro que la necesitan ellos y sus familias. Diles que pueden utilizar los recursos o bien entregarlos a quien ellos consideren apropiado. Ayudar requiere un voto de confianza en las autoridades.
  • Puedes entregar la ayuda en delegaciones o estaciones de policía, estaciones de bomberos y hospitales, centros de salud, etc.
  • Coloca la ayuda afuera de tu casa o en lugares públicos (solicitando el debido permiso si fuera necesario). Existen panaderías que están ofreciendo pan gratis a quien lo necesite. Empresas como Pollo Campero, McDonald's, Pizzería Little Caesars y otras han regalado comida a agentes de policía y personas particulares. También familias organizadas han proporcionado cenas y refacciones a policías, peatones, trabajadores y personas en general. Tú también puedes hacerlo. Quizá te interese leer un poco más acá. Recuerda que los servidores públicos necesitan esta ayuda, o bien puede cooperar contigo para repartirla.
  • Te sorprenderías que muchas personas ayudando viven en condiciones de limitaciones económicas. Numerosas familias en colonias de la zona 18 con una vida modesta han decidido abrir sus corazones regalando comidas, café, pan dulce, jugos y galletas a los transeúntes y servidores públicos. En internet se publicaron solicitudes de raciones, incluso pidiendo una estufa y tanque de gas para poder preparar alimentos en la estación de policía, dicha solicitud fue amablemente atendida por vecinos del área.
  • Recuerda también a los animales: particulares y policías han alimentado a las palomas de la Plaza Central zona 1, pues al no haber circulación normal de peatones no contaban con qué comer. Igualmente hay videos muy positivos de policías PNC, militares y particulares alimentando perros y gatos de la calle.
  • Consulta con instituciones: orfanatos, hospitales, iglesias, casas hogar, asilos, etc. Te sorprenderá la diferencia entre ENTREGAR Y CONSULTAR, pues muchas personas honradas podrán decirte "gracias, sí tenemos suficiente, por favor puede entregar en otro lugar que lo necesite más, aquí estamos bien".

¿No puedes ayudar? Ayúdate a ti mismo(a)

Existen muchas personas de buen corazón que están dispuestas a quitarse el pan de la boca para dárselo a alguien más, sin embargo debes controlar esos instintos de ayuda y ser responsable con quiénes decides ayudar, con tu familia, y contigo mismo(a). Aprende a valorarte y reconocer tu propia situación, no te sientas mal si no puedes ayudar, y no te sientas mal si eres tú quien en realidad necesita ayuda. Pídela.

Si el anterior párrafo te suena muy duro es porque quizá no has visitado lugares de extrema pobreza, donde encontrarás personas muy pobres ayudando a otras aunque se queden con pocos recursos para subsistir. Existen personas que realmente necesitan ayuda para reconocer que ELLOS(AS) MISMOS(AS) son parte de los grupos vulnerables.

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