Cómo afecta el COVID19 a las fuerzas de servicio público en Guatemala

13 de Abril 2020

En rutas de tránsito pesado se ha reportado grupos de militares y policías de pie durante horas sin suspender sus turnos de trabajo, sin tomar descansos para comer y además exponiéndose a contagios. Su tipo de trabajo incluye situaciones que quizá no te imaginas, como enfrentar ciudadanos prepotentes que se rehúsan a respetar el toque de queda, transitan a altas velocidades, o conducen bajo el efecto de bebidas alcohólicas. Esta publicación forma parte de la serie: Cómo ayudar durante la pandemia COVID19 en Guatemala.
Cómo afecta el COVID19 a las fuerzas de servicio público en Guatemala
Durante el toque de queda ha aumentado la cantidad de accidentes automovilísticos, tanto los que chocan contra otros vehículos como los que sin razón aparente terminan chocando contra postes o banquetas en una carretera absolutamente desierta y sin tráfico.

Las fuerzas de seguridad deben hacer cumplir la ley y detener a cualquiera que no respete el toque de queda. Ya sucedieron situaciones donde por hacer cumplir la ley fueron sorprendidos por personas armadas que celebraban bajo los efectos de alcohol. 

El personal de salud trabaja en horarios extendidos en hospitales y centros de salud pública, así como centros de atención especializada por el COVID19. En Guatemala el personal médico de asistencia pública ya trabajaba más allá de su capacidad y esta situación ha empeorado la carga de pacientes. Se han reportado situaciones positivas como:

  • Donaciones de comida, estufas, tanques de gas e insumos a policías y militares en sus estaciones de servicio.
  • También la donación de comida preparada para comer en el momento.
  • Múltiples sitios de comida ubicados en las calles con un mensaje “toma uno si lo necesitas”.
  • Mesas con comida y mensajes de agradecimiento a las fuerzas de seguridad.
  • Donaciones de comida a centros de atención médica por parte de empresas de alimentos o personas particulares.
  • Renovada confianza en las fuerzas de servicio público.

Tanto policías, militares como servidores de salud y médicos están realizando labores que ni tú y ni yo podemos realizar. Existen numerosas noticias conmovedoras de personas en barrios y colonias demostrando su aprecio y agradecimiento por el trabajo realizado, así como ayuda concreta para que puedan continuar.

Es necesario romper paradigmas e ideas preconcebidas

En todo el mundo existen personas que no confían en las fuerzas de seguridad, o consideran que los servidores de salud pública no hacen lo suficiente. Pues es necesario cambiar de mentalidad y confiar, ya sea por positivismo o porque no nos queda otra alternativa, ellos están realizando trabajos pesados que ni tú ni yo podemos realizar, incluso aunque quisiéramos, pues existen protocolos establecidos y también entrenamiento necesario para poder hacer trabajo de campo. Aquí la voluntad simple de querer ayudar no basta: dependemos de nuestras autoridades y hoy necesitan de nuestro apoyo y confianza.

Respétalos

Quizá como muchos podrás también reportar mayor presencia policial, amables buenos días y buenas tardes en sus puestos de trabajo. Desde policías de diferente rango trabajando en las calles hasta guardias de seguridad privada resguardando negocios particulares como supermercados, tiendas y demás ofreciéndote un saludo cordial y gel para desinfectarte antes de ingresar al establecimiento.

Para muchos es la primera vez que intercambian un buenos días, al menos uno que los clientes contestan de vuelta. Respétalos.

Ellos también experimentan problemas para abastecerse

En muchos casos los servidores públicos como policía, militares y salud disponían de un turno pre establecido, y en el resto del día realizaban tareas familiares o las compras para abastecerse. Durante el toque de queda y tantos negocios afectados, muchos de ellos trabajan justo cuando antes podían abastecerse, algunos “descansan” justo cuando todo está cerrado, y algunos trabajan el día entero.

Quizá para ti sea fácil pensar en ir al supermercado en tu vehículo. Muchas familias no cuentan en sus barrios con lugares para hacer compras y abastecerse, para muchos representaba un viaje obligatorio al mercado para obtener mejores precios e implicaba el uso de transporte público que hoy se encuentra suspendido.

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