Semuc Champey y las cuevas de Lankín

19 de Julio 2015

Uno de los atractivos más visitados en Alta Verapaz, lo constituye Semuc Champey y las cuevas de Lankín. Su relativa cercanía y la tranquilidad de las aguas lo convierten en un excelente destino familiar, así como lo accesible de las cuevas de Lankín.

Semuc Champey y las cuevas de Lankín

Semuc Champey es sin duda uno de los lugares que te recomiendo visitar cuando viajes a Alta Verapaz, son las pozas de Semuc Champey


El nombre, haciendo "promedio" con la información recopilada, significa "agua sagrada que se esconde en la piedra". Y es que el río de cauce fuerte llega a internarse en la roca y deja en la superficie una serie de pozas de aguas tranquilas.

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Es un lugar increíble, la temporada en la cual visitamos este lugar junto a mis amigos Héctor y Alex fue en Semana Santa. Buscábamos un lugar alejado, interesante y con un clima fresco. Nos habían dicho que solo carros de doble tracción podían llegar al Semuc, pero el mitsubishi lancer en que íbamos, aguantó perfectamente, y es que en realidad para llegar hay que recorrer un camino de terracería aproximadamente 1 hora, bueno, quizás la primera vez sentís muy largo el camino, ya que las siguientes veces se te hace más corto el trayecto. Sólo ves curvas y más curvas, y pareciera que es un mundo desconocido al que vas.
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Llegamos al hotel en Lanquín a registrarnos, por ser Semana Santa los precios eran diferentes, y a pesar de la distancia, el hotel estaba lleno y se veían varios carros hacia Semuc Champey.

Son apróximadamente 5 kilómetros hacia la pozas desde el hotel. Hay una entrada que por las fechas había una variedad de ventas de comida. De la entrada se camina como cuadra y media y ante tus ojos se puede ver unas pozas de agua preciosa, de un verde turquesa increíble pero cristalina a la vez, hay varias posas y están rodeadas de árboles. Es fácil ver el fondo.

Ese día por ser parte de Semana Santa, había una cantidad increíble de gente, bañándose y almorzando bajo la sombra.

Pude nadar un rato en esta aguas y tengo que decir que por ser un día caluroso, resultó muy refrescante, y divertido a la vez, por que algunas pozas son lo suficientemente profundas para practicar clavados. Llevar snorkel o careta no es una mala idea. Este es un lugar increíble, pero también considero oportuno mencionarte de un riesgo que existe.

Cerca de unas posas, más arriba, pasa la corriente del rio en un cauce más fuerte que llama bastante la atención, por lo que un resbalon sería suficiente para que la corriente te llevará kilómetros del lugar, por lo que no hay que caminar cerca de la orilla de la corriente a pesar de que es atractivo y muchas personas se acercarán sin importar el peligro... he sabido de casos de accidentes en esta parte y podrían evitarse.

Pero esto no es para que te asustes, solo para que tengas mucho cuidado y evitar los lugares riesgosos caminando prudentemente por las partes seguras. Recuerda que la roca es bastante lisa cerca de la orilla de este cauce.

Boulder y escalada en el bosque

Este día nos quedamos hasta tarde, mi amigo Héctor, fanático de las escalada en roca, quiso probar en una roca enorme que estaba cerca de estas posas, a la izquierda del cauce del río. Alex y yo apenas empezabamos en la escalada en roca pero colocamos el equipo y comenzamos a intentarlo.

Fue interesante encontrar un poco de roca entre el bosque húmedo. Es de tipo Karts por lo que es quebradiza y con movimientos fuertes es fácil desprender algunas presas.

Ese día no teníamos planeado esta actividad, y salimos ya cuando todo estaba oscuro, no llevamos más luz que la de un LED de nueva generación del llavero del carro, y no faltó más de un mal paso para mojarnos los pies.

Este tipo de luces ganan cada vez más popularidad por su larga duración y ahorro de energía, sin olvidar mencionar su alto brillo.

Algunos extranjeros que llegaron al lugar, llevaban tiendas de campaña para quedarse ahí, y otros simplemente, bajo un acogedor árbol.Cerca del hotel, se encuentran las cuevas de lanking, el día que llegamos, fuimos a investigar, algo que nos llamaba extraordinariamente la atención era adentrarnos hasta lugares donde no ha llegado nadie, pero siempre es bueno llevar a un guía, generalmente son personas del lugar, en este caso nuestro guía fue un niño, por supuesto que al final, hay que darles algo como reconocimiento económico, pero vale la pena.

Dentro de la cueva hay luz, pero la apagan a las 5 de la tarde, por lo que es mejor realizar la visita mucho antes de esa hora, son cuevas muy espectaculares, pero francamente, quedarse a oscuras dentro de ellas, no lo veo muy interesante que digamos.

En esta ocasión, buscando satisfacer nuestro sentido de aventura, había una agujero muy estrecho, y decidimos bajar a investigar, lastimosamente no era muy grande, aproximadamente 5 metros hacia abajo.

Descendimos y encontramos una cámara subterránea inundada, al fondo se veía una roca lisa casi horizontal con velas apagadas y rastros de cera derretida. Según nos explicaron, hay personas que aún practican ceremonias en el lugar.

Héctor se acercó hasta el fondo de la cámara. Vale la pena mencionar que es sumamente peligroso porque las partes donde uno se puede parar son del tamaño de una bola de basket ball y sobresalen entre el agua. El resto de roca está inundado y lo poco visible está húmedo. Es una lástima que no estaban encendidas las velas y no llevábamos nada para encenderlas. Hubiese sido una fotografía excelente.

Vale la pena mencionar que la luz necesaria para explorar cuevas no es común. Es necesario contar con lámparas muy potentes, pues las tradicionales no dan buenos resultados por la alta humedad y el haz luminoso se pierde en el ambiente.
Esperabamos seguir más abajo, seguimos adentrándonos en estas cuevas, y llegamos al final donde esta la última bombilla, mi amigo Héctor estaba más inquieto por seguir, pero había una bajada de más o menos 10 metros antes de continuar nuestro camino, llevábamos el equipo necesario para descender, pero lo que nos detuvo es que faltaban pocos minutos para que apagaran las luces, y las nuestras no eran lo suficiente luminosas ni duraderas para realizar el descenso de la forma debida, además creo que todo deporte o actividad, hay que hacerla con la mayor de las precauciones necesarias.

Adentrarse en una cueva es solamente la mitad. Hay que contar con el doble de duración de baterías o combustible (en caso sean lámparas de llama) para poder salir sin problemas.

Apenas salimos de la cueva , y revisaron que no hubiera nadie, y se apagaron las luces, no se miraba nada de nada, y además a las 6 de la tarde empiezan a salir los murciélagos, según nos habían dicho salían en bandadas, lo cual hace más atractivo el lugar, pero fueron muy pocos los que vimos en esta ocasión... bueno.

Al menos yo intente ver, un amigo mío que es experto en relaciones internacionales, estaba platicando ya con un par de americanas muy simpáticas por cierto.

Llegar a este lugar, es un poco tardado pero vale la pena el viaje. Son aproximadamente 4 horas de camino desde la capital tomando la Carretera al Atlántico, de ahi hacia Alta Verapaz. A partir de ahi hay que dirigirse a San Pedro Carchá, ahi se puede preguntar por la carretera que lleva a Semuc y solamente es de manejar...

Pero te puedo asegurar que son lugares que vale la pena visitar, en otras fechas que no sea Semana Santa, hay menos gente y las tarifas del hotel son más baratas, aunque se puede acampar en lugares cercanos.

Semuc Champey es sin duda, un lugar muy interesante para visitar... un bello lugar de nuestra querida Guatemala.

Pedro Mejía

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