Los riesgos de escalar montañas y volcanes

26 de Enero 2017

Las montañas y volcanes son lugares hermosos que te permiten apreciar paisajes impresionantes. En la naturaleza pura siempre debemos conducirnos con respeto. El todo que conocemos se convierte en un encuentro con nosotros mismos.
Los riesgos de escalar montañas y volcanes

Riesgos: cómo subir y regresar sin problemas

Internet y facebook están llenos de publicaciones de 80 palabras con títulos como "consejos para conquistar cualquier cima". En múltiples ocasiones se nos ha solicitado un resumen corto y simple para subir fácil y regresar con fotos alucinantes. Es imposible: es irracional. Con casi 20 años en línea notamos cómo cambian los correos que recibimos de lectores considerando que la naturaleza es un parque: no lo es. Una nota de 80 palabras en temas de seguridad lo más que puede lograr es perderte.
La exposición a fotografías de viaje aumenta considerablemente con las redes sociales. Y si no existiera forma de difundir dónde estuviste... ¿subirías? o en otras palabras si no puedes auto publicitar tus viajes, ¿los harías de igual forma?
-
En los años que llevo subiendo volcanes, no ha faltado quien no ha subido ninguno y quiere escalar Acatenango o Fuego. ¿Por qué? porque sí. ¿Por qué no comenzar con otro volcán? no, porque para algunas personas la montaña se ha convertido en estatus como el vehículo que conducen o la raza de su mascota, porque de pronto es un trofeo y resulta necesario contar "ya subí tal cosa".

No importa cuánto cambien las redes sociales, los celulares y las cámaras: la montaña y la naturaleza siempre serán las mismas. Los riesgos en la montaña, incluyendo a países tropicales son:
  • Perderse
  • Deshidratación
  • Mal de montaña
  • Hipotermia
  • Agotamiento por falta de nutrientes
  • Emergencias graves provocadas por el pánico ante cualquier problema, multiplicando la gravedad y complicando la situación.
  • Aunque no lo creas, desacuerdos en los grupos de viaje han sido fuente de la desintegración de grupos, y por ende cualquiera de los puntos mencionados anteriormente.

¿Hipotermia?

Sí, en efecto. Guatemala se ubica cerca del cinturón ecuatorial y las temperaturas son templadas, y dependiendo del lugar puede ser frío o cálido. Sin embargo en las montañas el viento y humedad son factores cruciales. Puedes encontrate temperaturas de 3 grados centígrados, y con el viento sumado a la humedad, el efecto y sensación en el cuerpo se convierten en -5 centígrados.

Condensación: con la humedad y frío cualquier carpa sencilla suda por dentro y comienza un efecto de lluvia, y mojado perderás calor más rápido. Hemos hablado del frío antes por acá, también del mito del alcohol que "ayuda a calentarse", cuando su efecto vasodilatador en la montaña en realidad solo te acercará más a enfriarte.

La mejor forma de subir volcanes

Lo ideal es informarse, acercarse a gente que sepa del tema y así: escuchar y aprender. Se requiere condición física, un estado mental que facilite la convivencia en equipo, el aprendizaje, ser capaz de seguir instrucciones y sobre todo saber que nunca existirán garantías que sea un viaje fácil.

El clima cambia, no es culpa del pronóstico del tiempo, Guatemala tiene MICRO CLIMAS, lo cual significa que existen ecosistemas y áreas con climas aislados y propios. Por ejemplo el Volcán Ipala se ubica en tierra cálida y sin embargo es usualmente fresco. Ahi alcanzamos una de las noches más frías de todos nuestros ascensos. Fue de hecho publicado en los periódicos como el día más frío de ése año, y nosotros subimos con cielo despejado pero la noche fue tremenda. En otros ascensos sin embargo el clima fue otro tema.

¿Por qué subir montañas y volcanes?

Razones hay miles y para algunos es simplemente un estilo de vida saludable que no se puede abandonar. Cada quién puede tener sus razones. La Biblia relata que en tiempos pasados el ser humano ascendía montañas para meditar, acercarse a Dios, conversar, escuchar y retornar como hombres nuevos. Acá no vamos a juzgar a nadie por sus motivos para subir al volcán, pero al final es cada persona quien asume sus propios riesgos.

Lee más sobre cómo prepararte para subir volcanes. Y escoge sabiamente tus primeras cimas.