Disminución de la población durante la conquista

19 de Julio 2015

La llegada de los españoles se tradujo de inmediato en la reducción de la población. La guerra era solo una de varias causas.

Fray Bartolomé de las Casas, religioso defensor de los indígenas. Luchó contra el maltrato inhumano de los colonizadores.

La conquista de América no fue fácil. El territorio que hoy es Guatemala y los pueblos indígenas mayas que lo habitaban dieron fiera batalla. Las crónicas de la época cuentan las numerosas muertes de la población maya al enfrentarse contra un ejército más sofisticado, sin olvidar los enfrentamientos entre los mismos grupos indígenas por antiguas enemistades.

Encomienda, historia de esclavitud y maltrato

Los indígenas se conviertieron de inmediato en fuerza de trabajo para los colonizadores. La encomienda era en sí la repartición de indígenas destinados para trabajar en beneficio de sus administradores. Numerosos maltratos surgieron de las encomiendas, incluyendo en algunos casos el marcar a los indígenas con hierros calientes.

Las malas condiciones de trabajo y vida, esfuerzos constantes y demás, fueron ocasionando bajas en las poblaciones indígenas.

Enfermedades en el nuevo mundo

Adicional a las muertes por guerra y maltratos, las enfermedades traidas por los europeos suponían una amenaza a la vida de los indígenas cuyo sistema inmunológico no estaba preparado. Casos como el de la viruela significó numerosas muertes.

Primeros defensores

Pronto comenzaron a aparecer personajes miembros de la iglesia que intervinieron para proteger a los indígenas. Esto supone un capítulo confuso para la institución religiosa, quien contaba con miembros dedicados a luchar por la vida y respeto humano de los indígenas, algunos otros eran quizá movidos por su conciencia (no por el dolor ajeno) y buscaban un trato para los pueblos que no les quitara el sueño por la noche, y claro, otro tanto en el extremo, miembros de la iglesia que se dedicaron a destruir los documentos históricos indígenas, interrumpir su sistema tradiconal de educación (causa de pérdida importante de información ancestral) y embarcarse en una maratónica tarea de bautizo.