Espeleología

16 de Julio 2015

La exploración subterránea es sumamente delicada pero apasionante. Ahi se puede disfrutar desde pasajes angostos donde es necesario arrastrarse y escurrirse... hasta cámaras inmensas y muchas de ellas inundadas de agua.

Espeleología
El significado etimológico de esta palagra es "el estudio de las cavernas". Tiene un caracter serio pues es una ciencia que se dedica a estudiar el sistema de cavernas o gruts, sin embargo, constituye también una actividad de aventura y exploración que puede proveer de grandes emociones.

Es muy importante conocer e investigar propiamente antes de decidir explorar una caverna, pues encierra riesgos no tan obvios. Es necesario tener un excelente sistema de iluminación de buena duración. Esto es porque dentro de las cuevas o grutas, habrá un alto nivel de humedad, lo que hará que las linternas convencionales no presenten ninguna ventaja y se dificultará la visibilidad.

Igualmente es necesario llevar control del tiempo pues en el interior de las cuevas, la percepción del mismo cambia, y recorrer un largo tramo significa que es necesario regresar por el mismo, y si no consideramos esto, podemos quedarnos sin iluminación.

Entre más nos adentremos, menor será la existencia de oxígeno, a menos que el sistema de cuevas cuente con respiraderos. Esto hace difícil y cansada la exploración.

La orientación se dificulta al no existir claros puntos de referencia y muchas veces se hace necesario utilizar cordinos o líneas guía para poder encontrar el camino de regreso sin problemas. Además, es común que el suelo sea sumamente resbaloso y por lo tanto, peligroso.

Algunas cuevas como Lanquín en Alta Verapaz, cuentan con corrientes subterráneas. No se debe subestimar ni la fuerza ni la profundidad en caso de querer atravesarlas pues las temperaturas pueden llevarnos rápidamente a la hipotermia.

Existen casos de grutas en las cuales se han adentrado exploradores y no han podido encontrar la salida luego de dividirse en tramos diferentes. El puede estar muy a la mano en estos casos. Será necesario sentirse cómodo o por lo menos tranquilo en espacios reducidos, y los claustrofóbicos no serán bienvenidos en las cuevas, pues es común verse obligado a ingresar a espacios pequeños o trasladarse a través de entradas sumamente estrechas, como la de la izquierda, en la que hay que encogerse y deslizarse de lado, y aún así es difícil ingresar. En estos casos es fácil sentirse aprisionado y sentir la necesidad de salir de forma rápida.

La fauna encontrada dentro de las cuevas es interesante y muy diferente a lo que normalmente estaremos acostumbrados. Es muy importante llevar casco pues es sumamente común golpearse la cabeza en tramos de espacio reducido.

Guatemala cuenta con una infinidad de cuevas, muchas de ellas inexploradas pues algunas son complejas y profundas.

Explorador